¿Llamado a tiempo completo en el Siglo XXI?


 El llamado a tiempo completo, ¿que es realmente? ¿Que dice la biblia al respecto? 

 

El llamado a tiempo completo hoy en día para muchos es un llamado a predicar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo, en el que aunque se tenga familia, trabajar terrenalmente no es una opción, para poder dedicar tiempo únicamente a la obra de Dios. El argumento que utilizan para esto es que necesitan dedicar todo su tiempo a la oración y a la obra y que por esa razón un empleo sería un obstáculo, pero además confían plenamente en que Dios es su sustentador y que por ende, su hogar también será sustentado como resultado de obrar en  y de la fidelidad a Dios. 

 

Esto es lo que se considera en este tiempo el llamado a tiempo completo, pero la realidad es que muchos viven con esta fachada pero con un corazón lleno de avaricia, lucrándose del evangelio y como dice Pedro, han hecho mercadería del evangelio con palabras fingidas 2 Pedro 2: 3-5. La Palabra de Dios profetizó al respecto, que para este tiempo, muchos querrían vivir a costa del evangelio y que para ello, querrían ganar fama utilizando palabras fingidas, falsas profecías, mensajes huecos pero que causen emoción en el pueblo y que con ello su avaricia cause el efecto que se quiere y es el de adquirir más riquezas y mayores beneficios entre los que le creen y les contratan sus servicios como si el mensaje fuera un producto que se vendiera o un servicio que se prestase. Pero no todos iniciaron de esta manera, algunos empezaron genuinamente con la intención de servir a Dios, pero al ver cada sobresito manilla se le empezaron a iluminar los ojos y a ver que servir a Dios también podía convertirse en una fuente de ingresos y que si eso les podía sustentar ¿para que trabajar? y por ahí el enemigo les comenzó a engañar. Aunque no todos son iguales hay otros que su corazón ha permanecido humilde, pero han pasado precariedades por haber malentendido el llamado o por haber confiado en una palabra dada por un hombre y no dada por Dios. Hoy en día viven en precariedad, en escasez y entienden que Dios así les quiere ver para que lleven el mensaje, pero es solo el resultado de haber creído que seguir laborando sería para ellos un obstáculo espiritual. 

 

Ahora me cuestiono, que quiere Dios para un matrimonio que le ama y desea servirle, ¿acaso no busca Dios que el hombre sea responsable en su hogar y que la mujer sea ayuda idónea? ¿Acaso no es la misma biblia que dice que no andarán dos juntos si no estuviesen de acuerdo? ¿Así que no sería yugo desigual que en un matrimonio uno diga ¡Dios me llamó a tiempo completo! Colocando la carga económica en su compañero o esperando que su hogar sea sustentado únicamente a través del ministerio? Y no digo que Dios no haga manifiesto su poder y que en ocasiones ciertamente es evidente y ministerios son sustentados por Él y su gracia cubre el hogar de ministros que sus ovejas voluntariamente deciden sustentarles, ¿pero por eso deja de ser responsabilidad del hombre de la casa sustentar su esposa e hijos y el de la esposa ayudar al esposo? Veamos que dice la biblia al respecto. 

 

Me he visto cara a cara con la intención de disponer de tiempo para poder dedicarme aún más a la obra de Dios, y también conozco personas que piensan de igual manera, mujeres de Dios con hijos que dicen, quisiera no trabajar para estar en casa, cuidando de mis hijos y atendiendo el hogar y a la vez más tiempo para orar, y buscar a Dios. Pero, la verdad es que tenemos que afrontar una realidad, el tiempo actual no es el que nosotros quisiéramos, no todas las madres tienen la ventaja de poder cuidar de sus propios hijos, y no todos los esposo tienen un empleo que les brinda un salario suficiente para sustentar su hogar, ¿entonces que hacemos con esto? ¿Les decimos hombres tomen dos empleos para que sus esposas no tengan que trabajar y puedan servirles a ustedes y a sus hogares y a Dios a tiempo completo? O que pasaría si fuera alrevés si resulta que un hombre insiste en decir que Dios le llamó a tiempo completo pero tiene 3 niños pequeños y una esposa que no trabaja y quizá está amamantando, ¿Tendría esta mujer que salir a trabajar para sustentar su hogar para que su esposo pueda tener el tiempo de estudiar la palabra y orar mientras ella se ocupa de lo económico? No, en ninguna manera el evangelio que la biblia enseña muestra esto.  

 

Dios no enseña a los hombres a ser vagos, ni a las mujeres a colocarse por encima de los hombres, ni ser quienes gobiernen la casa, más bien coloca al hombre como señor del hogar, el que sustenta diciéndoles que el que no trabaje que no coma, y que debe gobernar bien su casa para poder gobernar bien en la casa de Dios, dando a entender que primero se debe tener en orden el hogar antes de ministrar fuera, de igual forma la mujer, no puede en ninguna manera, sublevarse o colocarse en una posición superior voluntariamente asumiendo la dirección de su casa, sino junto a su esposo formar un equipo y ser esa ayuda idónea que necesita para que logren glorificar a Dios en el matrimonio, dando el sustento económico. 

 

Estoy consciente de que Dios provee, Dios envió cuervos a sustentar a Elías luego de indicarle que fuera al arroyo, pero en este caso, no estamos evaluando la posición de un hombre solo, sino de toda una familia, y el ministerio que debe ejercer como tal, si vemos en la biblia los hombres de Dios como Pablo, Pedro y demás apóstoles trabajaban, Pablo hizo énfasis en que si él les brindaba lo espiritual podía recibir de ellos lo material, pero que aún así para no causarles carga el mismo trabajaba para sustentarse. Para mí es el mejor ejemplo para guiarnos aún hoy y aún en el panorama de un ministerio en que la decisión de ejercerlo involucre a toda una familia. Pablo se dedicaba plenamente a la obra de Dios, no se caso, no tuvo hijos, pero aún así trabajaba para sustentarse, no condenó en ningún momento el trabajo como algo pecaminoso o que lo alejara de Dios, sino más bien lo consideró honroso para el hombre de Dios, cuánto más honroso sería para un hombre que tiene una familia que sustentar y que desee no ser gravoso a aquellas ovejas a las cuales les provee el alimento espiritual, y este hombre no necesariamente tiene que ser Pastor, puede ser evangelista, Maestro, un servidor dedicado a hacer obras misioneras en diferentes partes que sirve a diferentes personas en diferentes lugares, pero precisamente esto, el hecho de "servir" le recuerda que por encima de lo que pueda recibir es un servicio voluntario y mas que voluntario el cumplimiento de un llamado como el siervo que le dice a su Señor luego de hacer lo que le manda, Siervo inútil soy, porque lo que mi Señor me ha mandado hacer eso he hecho. 

 

Es cierto que el sistema del mundo es muy acelerado, que cada día algunos trabajos exigen más y más tiempo que ya no son 8 horas, que aveces pasan a ser 9, 10 u 12, pero la respuesta para eso no es dejar de trabajar es que hay más empresas donde laborar. Pablo no dejo de estar en comunión con Dios mientras laboraba, Pedro no dejaba de estar en comunión mientras pescaba lanzando las redes en el mar, estos hombres de Dios servían a Dios y eran templo del Espíritu Santo siempre sin importar donde estuvieran. Tu hombre de Dios, que quieres amar a Dios y servirle y predicar su palabra y enseñarla, no tienes que dejar de laborar para hacerlo, en tu trabajo también puedes serle útil predicándole a otros, en tu empleo puede ser que alrededor de ti hayan personas que necesiten a Dios y tu seas el instrumento de él para salvación. Pero sobre todo, mientras laboras honras a Dios, porque estas sirviendo bien a tu casa, estas sustentando tu hogar, a tu esposa y a tus hijos. Y la mujer, que en este tiempo si no trabaja es maltratada porque es una mantenida, pese al hermoso trabajo que hace en el hogar con sus hijos y con el cuidado de la casa, esa mujer ejerciendo esa función también honra a Dios, se convierte en ayuda idónea de su esposo porque mientras el esposo se preocupa de lo económico, la esposa tiene cuidado del hogar y de los hijos. Pero aquella mujer que sale temprano a laborar junto a su esposo para echar su familia hacia adelante mientras sus hijos estudian o son cuidados por su familia o en un lugar para ellos, también está haciendo su función, está ayudando a su esposo, juntos están preocupándose de que su hogar funcione, de que tengan lo necesario para poder sustentarse, de que sus hijos crezcan sanos y no les falte nada, pero también individualmente seguir mejorando y adquiriendo una mejor posición, así como José para en un futuro no solo bendecir su familia sinó también a todos los que le rodeen. 

 

El deber de trabajar 

Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. 10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan. 13 Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien. 

14 Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. 15 Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano. 

 

 

Eclesiastes 2:18 Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. 19 Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. 20 Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. 21 ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande. 22 Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? 23 Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad. 

24 No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. 25 Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu. 

 

Eclesiastes 3:10 Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. 11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. 12 Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; 13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. 14 He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. 15 Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó. 


En Eclesiastés 2 y 3 Salomón reflexiona acerca de la vanidad de la vida, de como afanarse tanto por obtener riquezas no debe ser el propósito, sino mas bien gozar y deleitarnos haciendo el bien con nuestra vida y con aquello que poseemos como fruto de nuestro trabajo. La verdadera dicha no esta en lo que acumulamos sino en el uso que le damos.  

 

Entonces, de ahí viene la siguiente pregunta, ¿Ciertamente un hombre o una mujer de Dios debe dejar de laborar para dedicarse 100% a su ministerio? No, bíblicamente no hay ninguna evidencia de que Dios mande al hombre a abstenerse de laborar para dedicarse exclusivamente a la obra, exceptuando en el antiguo testamento a los Levitas (descendientes de la tribu de Leví) quienes eran sustentados por las otras 11 tribus del Pueblo de Israel a través de los diezmos y ofrendas establecidos en el Antiguo Pacto, pero esto no es vigente hoy para nosotros los gentiles, esta no fue la enseñanza de Jesús para nosotros, más bien reprendió las falsas enseñanzas y exaltó las intenciones del corazón antes que las costumbres y las prácticas sin fundamento.  

 

Si Dios te llamó, Dios te va a respaldar, te va a dar la sabiduría para administrar tu tiempo, traerá la provisión a tu hogar, a través del altar familiar, traerá la unidad y la fortaleza espiritual para mantenerse en un mismo espíritu y en un mismo sentir y que el aceite se mantenga y que la lámpara no se apague, y podrán servir, en paz, con los recursos sacados de sus bolsillos para moverse a donde este la necesidad, con los empleos que Dios les haya provisto para que puedan sustentar sus ministerios y como dijo Pablo no serles gravosos a las ovejas a las que vayan a ministrar, de modo que aunque no haya ofrenda el mensaje no se detenga. Aunque no haya ticket de gasolina, haya para sacar la tarjeta de la cartera y echar en una gasolinera de camino a la iglesia, y cuando Dios quiera, si en sus planes está que ya no dediquen tiempo a un empleo secular, entonces les dará sabiduría para tener algún negocio propio  que sea fuente de empleo a otros y en ese momento, ya no dependeran de otros empleos, y dispondrán de mayor manejo de su tiempo para la obra y su hogar, pero cada cosa se dará a su tiempo si en sus planes está que así sea. Pero en el corazón de Dios, nunca estará que un hogar se destruya a causa del estrés que produce la crisis económica por una mala decisión, quizá detrás de una voz que no era Dios, en su corazón no estará que una mujer se quede en casa solo limpiándola, si sus manos son útiles para producir, así como la mujer de Proverbios 31 que tejía telas y las vendía y también cubría a sus hijos. En el corazón de Dios está que un hogar avance Espiritualmente hacia la salvación y su palabra es que lo sostiene. Esa misma palabra de Dios es la que manda a hacer todo ordenadamente y dice muéstrame tu Fe sin obras, y yo te mostraré mi fé con mis obras. 

 

Dios es dueño de todos los días 

Marcos 2:27-28 (RVR1960) También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. 

 

No solo de los días que nosotros consideramos destinados a no trabajar, no solo de los días que consideramos destinados al descanso o a ir a la iglesia a alabar a Dios. Dios es dueño de todos los días, los días fueron hechos para nosotros, hemos entrado a su reposo, y ahora ese reposo, ese descanso es eterno y constante en nuestro interior, estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos, haciéndolo de corazón siempre como para el Señor y dando gloria en todo lugar, haciendo que los que nos ven den también gloria y honor al nombre de Cristo. 

 

Como dijo el probervista, así debe ser nuestro sentir como ministros del hogar y de la grey de Dios. 

Proverbios 30: 8Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; 

No me des pobreza ni riquezas; 

Manténme del pan necesario; 

9No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? 

O que siendo pobre, hurte, 

Y blasfeme el nombre de mi Dios. 

 

Procuremos ser diligentes en tener lo necesario de modo que no culpemos a Dios por nuestra escasez y a la vez ser conformes con sus bendiciones de modo que nuestro corazón no se incline a la vanidad de este mundo, pues los ojos no se sacian de ver, así el corazón del hombre que se olvida de Dios no se sacia del tener.


El llamado a tiempo completo lo tiene todo creyente, un llamado a mantenerse en la presencia de Dios todo el tiempo, un llamado a predicar a los demás no solo con palabras sino con su testimonio. Un llamado a siempre ser un instrumento de Dios en todo lugar, en su trabajo, en la universidad, en la escuela, en su casa. Ese es el verdadero llamado a tiempo completo.


Dios te bendiga en este día.


#SuPalabraEsComoFuego

#LeslieMarielRomero

 

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